LOS GIGANTES DUERMEN EN ANTEQUERA

Se tumbó formando con su cuerpo unos montes en medio del valle. Apartó rocas y montículos para apoyar su cabeza sobre un bosque que cedió con estrépito. Mirando el techo del cielo, a veces tan bajo, inalcanzable en otros momentos, se acomodó y extendió una mano en busca de la mujer que hacía siglo no se movía, y cuya silueta -disimulada por viñas, olivos y pinos- había perdido nitidez. Durante unos instantes a su medida, volvió a experimentar la felicidad ilimitada que compartieron antes, mucho antes de que el mundo desapareciera tras los párpados de ella: sus andanzas a través de la llanura, el descanso entre montañas, el frescor de lluvia absorbida de las mismas nubes…
A poca distancia de Antequera todavía se ve -incluso desde el coche- el perfil de la cabeza de ese gigante. Si se encuentra pasando unos días en Antequera o Málaga, regálese esta excursión. Antequera solo está a unos 45 kms. de Málaga.




